sábado, 23 de diciembre de 2017

SALUDO POR NAVIDAD

Autor: NILTON ROGER MAS ROJAS

De Perú a Venezuela, de Chile a Argentina, de México a Puerto Rico, de Paraguay a Ecuador, De Colombia a El Salvador o de Honduras a Bolivia no hay manera de podernos ver en persona. Nos pasa lo mismo que a nuestros ojos: Ellos parpadean juntos, se mueven juntos, lloran juntos, ven las cosas juntos y hasta duermen juntos, pero ni uno ni otro pueden verse mutuamente…

¡En eso consiste nuestra amistad!

Puede que no te vea, puede que no te escriba, puede que no te hable o que aveces hasta te ignore.

Pero, ¿sabes algo? Me bastan tus sueños, me bastan tus anhelos. Me alegra tu sonrisa, me entristece tu penar, me acongoja tus intrigas y gozo con tu paz.

Y aunque no me escribas ni me saludes o quizá ni contestes mi llamada, yo sé muy bien que no necesito verte ni tenerte a mi lado para saber que estás junto a mi.

¡¡¡FELIZ NAVIDAD PARA TODOS!!!

viernes, 22 de diciembre de 2017

NOSOTROS SOMOS NAVIDAD

Autor: NILTON ROGER MAS ROJAS
Mensaje por Navidad basado en una publicación atribuida al Papa Francisco 

En diciembre del 2013, Mario Bergoglio: "EL PAPA FRANCISCO", máximo representante del catolicismo decía: "La Navidad suele ser una fiesta ruidosa: nos vendría bien un poco de silencio, para oír la voz del Amor". Y eso es verdad.

Ojalá que en medio de tanto bullicio podamos hacer un momento de silencio para entender que la Navidad no es el adorno, ni siquiera los arreglos, ni mucho menos el pesebre ni los animales, peor aún la estrella. Navidad es uno mismo.

Somos Navidad, cuando decidimos nacer de nuevo cada día y dejamos entrar a Dios en nuestra vida. El pino de Navidad somos nosotros mismos, cuando resistimos con valentía los vientos y dificultades de la vida. Los adornos de Navidad somos nosotros, cuando nuestras virtudes son colores que adornan nuestro ser. Somos la campana de Navidad, cuando llamamos, congregamos y buscamos unir. Somos también la luz de Navidad, cuando iluminamos con nuestra vida el camino de los demás con la bondad, la paciencia, la alegría y la generosidad.

Los ángeles de Navidad somos nosotros, cuando cantamos al mundo un mensaje de paz, de justicia y de amor. Somos la estrella de Navidad, cuando conducimos a alguien al encuentro con el Señor. Somos también los reyes Magos, cuando damos lo mejor que tenemos sin importar a quien. Somos la música de Navidad cuando conquistamos la armonía dentro de uno mismo. Somos El regalo de Navidad, cuando somos de verdad amigos y hermanos de todo ser humano.

Somos la tarjeta de Navidad, cuando la bondad la llevamos escrita en nuestras manos. Somos la felicitación de Navidad, cuando perdonamos y restablecemos la paz, aún cuando estemos sufriendo. Somos la cena de Navidad, cuando saciamos de pan y de esperanza al pobre que está a nuestro lado. Somos nosotros, sí, la noche de Navidad, cuando humildes y conscientes, recibimos en el silencio de la noche al Salvador del mundo sin ruidos ni grandes celebraciones.

Feliz Navidad para aquellos que son capaces de mostrar en su vida, al menos uno de los rasgos de esa Navidad interior que todos estamos llamados a hacerlo. Y recuerda ser tú esa sonrisa de confianza y de ternura permanente que no solo se reduzca a un 25 de diciembre.

martes, 19 de diciembre de 2017

NO ME LLOREN CUANDO MUERA

Autor: NILTON ROGER MAS ROJAS

No me lloren cuando muera, pues aunque quisiera, yo no podré escucharles. Aunque griten allá afuera, su desesperación no miraré.

Si ven mi cuerpo muerto no me pidan perdón. ¿Cómo podría perdonarles? Ya una vez en el lúgubre cajón no podré contestarles.

No me lleven flores, pues no podré olerlas; aunque sean de mil colores yo no podré verlas. Mas bien llévensela a sus casas, yo no las necesitaré, se los aseguro.

No lamenten mi ausencia, tampoco mi lejanía, dejen tranquila su conciencia, pues yo ya no tendré la mía.

No podrán cambiar las cosas, no podrán mejorar el futuro. No piensen en el pasado, porque tampoco podrán cambiarlo. Si hoy no lo han intentado después no podrán lograrlo.

No se desvelen velándome, ¿que ganarán con ello? Ni siquiera sus lágrimas importarán, porque nada con eso cambiarán.

Mas bien, si tienen la consciencia limpia y puro el corazón, recuerden que una vela se apaga, una flor se marchita y las lágrimas se secan. Mas me valdría una oración por mi alma porque ella es la única que Dios escuchará. ¡Ah!, pero eso sí, si creen que hay algo que puedan por mí hacer, háganlo ahora, mientras estoy vivo.

lunes, 18 de diciembre de 2017

AMIGOS VERDADEROS

Autor: NILTON ROGER MAS ROJAS

Jeshua, llamó desesperado a su amigo Rodrigo y le dijo:

- Amigo, necesito dinero, mi madre está muy enferma y no tengo para comprar los medicamentos.

Rodrigo le respondió:

- Está bien, mi querido amigo, llámame después de las cinco de la tarde, porque esa es la hora que salgo de mi trabajo.

Dicho y hecho, a las cinco en punto, Jeshua lo llamó, pero el teléfono de Rodrigo estaba apagado, intentó llamarle repetidas veces, hasta que se cansó, y fue a buscar a otro amigo que pudiera ayudarle, pero no pudo encontrar a ninguno. Triste y decepcionado con aquel amigo que lo abandonó y apagó el teléfono cuando más necesitaba, se volvió a su casa y encontró una bolsa de medicamentos junto al cojín donde estaba su madre enferma.

Su hermano le dijo:

- Tu amigo Rodrigo vino a verte, recogió las recetas y trajo esos medicamentos. Te esperó por largo rato, pero ya se fue.

Jeshua, con lágrimas en los ojos, salió en busca de su amigo. Cuando lo encontró, le preguntó:

- ¿Dónde has estado? Traté de llamarte, pero tu teléfono estaba apagado.

Rodrigo le respondió:

- Amigo, vendí mi teléfono y compré los medicamentos para tu madre.

Hermanos(as)

De eso se trata la amistad verdadera. Un amigo de verdad no se cruza los brazos ante la necesidad de su amigo. Un amigo verdadero no es otro, que un verdadero hermano, aunque sea de padres diferentes.

domingo, 17 de diciembre de 2017

RITUAL PARA SER HOMBRES

Autor: NILTON ROGER MAS ROJAS

Los indios cherokees viven en la parte sureste de los EE.UU. y trabajan arduamente para mantener sus costumbres y ritos ancestrales. Ellos tiene un ritual bastante peculiar para cuando los niños pasan a ser hombres. Y es que cuando el niño empieza su adolescencia, su padre lo lleva al bosque, le venda los ojos y lo abandona allí. El niño tiene la obligación de sentarse en un tronco por toda la noche, sin quitarse la venda de los ojos hasta cuando amanezca.

Sí, tal y como usted se imagina, el niño pasa toda la noche completamente aterrorizado: puede oír al viento soplar, a la hierba crujir y también puede sentir los animales que pululan a su alrededor.

Sin embargo, el niño permanece sentado estoicamente en el tronco sin quitarse la venda, ya que es la única manera en que puede llegar a ser hombre. Y él lo sabe.

Después de esa horrible noche, cuando sale el sol, el niño se quita la venda y es allí cuando cuando descubre que su padre jamás lo había abandonado. Él, su padre, estuvo sentado a su lado durante toda la noche, protegiéndolo de todo peligro sin que el adolescente se diera cuenta.

Hermanos(as):

Lo mismo pasa con nosotros. Aún cuando no podamos verlo, nuestro padre celestial siempre está a nuestro lado velando por nosotros. Lo único que tenemos que hacer es confiar en El.

jueves, 7 de diciembre de 2017

VIAJEROS DEL MISMO DESIERTO

Autor: NILTON ROGER MAS ROJAS


¿Se ha puesto a pensar en qué es lo que pasa con nuestro cuerpo luego de que morimos?

- Tres (3) días después de la muerte, las uñas empiezan a despegarse de los dedos.

- Cuatro (4) días después de la muerte, los cabellos se despegan del cráneo y todos los bellos del cuerpo caen.

- Cinco (5) días después, el cerebro comienza a podrirse, la carne se seca y se descompone por completo, los gusanos te invaden los genitales, las nalgas y los senos desaparecen por completo.

- Séis (6) días después, la piel se pone negra y se despega gradualmente de los huesos;

- Siete (7) días después, el vientre explota y apesta a mucha distancia.

- Sesenta (60) días después de la muerte, todo el cuerpo se reduce a nada, salvo el hueso del esqueleto que aún queda.

¿Para qué tanto orgullo entonces? ¿Para qué tanto egoísmo? ¿Para qué tanto odio? ¿Para qué demasiada maldad? ¿Para qué la envidia? ¿Para qué la rivalidad ? ¿Para qué todo eso?

¿Se da cuenta usted? Si después de muertos todos quedamos reducidos a la nada, no vale la pena vivir la vida de la forma como la  estamos viviendo. Por ello, libérate, sueña, vive y deja vivir. No molestes, no lastimes y trata en lo posible de ser lo más feliz con todos.

¿Por que no somos humildes el uno hacia el otro para así vivir mejor la corta vida que nos queda? ¿Por qué no somos más tolerantes el uno hacia el otro? ¿Por qué vivimos atormentados queriendo vivir la vida de los demás y dejando de lado la propia vida? Amemos a nuestro prójimo, seamos más generosos, seamos el cambio que queremos ver y vivir en el mundo. Después de todo, no somos más que viajeros del mismo desierto.

martes, 5 de diciembre de 2017

MICHAEL SHUMACHER: EL 7 VECES CAMPEÓN DE FÓRMULA 1

Autor: NILTON ROGER MAS ROJAS
Basado en la vida de Michael Shumacher (Alemania, 1969)

Es impresionante el currículo del piloto alemán de automovilismo de velocidad, Michael Shumacher: Ganador del Gran Prix en 1991, siete (7) veces campeón mundial de Fórmula 1. ¡La felicidad estaba en su ser! Pero un día su vida cambió. Mientras practicaba esquí en Francia su historia y destino cambiaron drásticamente.

Hoy, con apenas 44 kilos de peso, Michael Shumacher, lucha para "sobrevivir". Su esposa ha vendido todos sus bienes para cubrir los gastos millonarios que necesita. Solo así logra mantenerlo vivo en una habitación adaptada en su casa mientras él se vuelve vegetal.

Si esto es así, cabe preguntarnos: ¿Quien es mejor que quién?

La vida puede tomar rumbos inimaginables en cualquier momento. Como un chasquido de dedos, todo puede cambiar. No sirve: dinero, títulos, fama, éxito ni poder. Entonces ¿para qué el orgullo? ¿Para qué la arrogancia? ¿Para qué los apegos a los bienes materiales?

Todo lo que tenemos, es el día de “hoy”, el día que Dios nos regala. Día a día nos da la oportunidad para que vivamos con pasión y disfrutemos al máximo haciendo el bien. Necesitamos dejar de crear problemas, dejar de reclamar por cosas insignificantes, antes que "algo nos quite la alegría de vivir".

Como en el juego de ajedrez, al final tanto el rey como el peón se guardan en la misma caja. Por lo tanto, vale la pena examinarnos sobre lo que hemos hecho. Nacemos sin traer nada, morimos sin llevarnos nada. ¡Absolutamente nada!

Y lo triste es que en el intervalo de la vida y la muerte, peleamos por lo que no trajimos y por aquello que no llevaremos. Pensemos en eso, vivamos más, amemos más, perdonemos siempre y seamos más felices.